La creencia de que nadie más la querrá; de que es culpable, cómo un niño al que castigan sin motivo y este busca en sus actos anteriores un fallo que no encuentra y se frustra, se entristece porque no lo entiende; miedo a represalias, porque una persona maltratada vive con miedo; esa persona está sola, muy sola solo tiene a su agresor y su pensamiento no es otro que pensar que es mejor ser agredida a estar sola… Al final todo se resume a eso, al miedo irracional, a las represalias, a más agresiones, a la soledad… Es un circulo vicioso.
La dependencia es una enfermedad y no se basa en el miedo, no se entiende la conducta del marido o novio como el de una conducta mala, porque el amor es ciego, y es cierto. Hasta que esa capa de neblina no se disipa no hay forma de salir porque al agresor no se le ve como tal.