jueves, 31 de diciembre de 2015

💫

Otro año más que estamos a punto de terminar, dando paso a otros 366 días (si, es bisiesto) que, al igual que este que cerramos, seguro que nos sorprende. 

Todos esperamos que las sorpresas que nos vayamos a llevar sean buenas, pero deberíamos ser conscientes de que no todas serán así. Este 2015, personalmente ha sido un año mejor que el anterior, y con eso me doy por satisfecha; pero siempre hay ciertas cosas, momentos y detalles que aunque quisiéramos olvidarnos de ellos o pensar que no nos volverán a pasar, volveremos a vivirlos inevitablemente. 

Decepciones, pérdidas, momentos de tristeza o de soledad, desesperación o frustración. 

De esos momentos hablo.

Toda nuestra vida vamos a tener que estar atados a estos sentimientos que en ocasiones nos hacen sentir como si fuésemos los únicos que los sentimos; a pesar de saber que no es así. Sólo nos queda pensar eso de "Aunque haya cosas que terminan,  otra piel crece sobre la herida, y todo puede suceder". 

Y con esto me refiero a imponernos, aunque cueste; pensar, que las cosas que han desaparecido de nuestro día a día lo han hecho por algún motivo, que los daños que hemos vivido nos han hecho más fuertes. 

Tengo la certeza de que este año que viene va a ser impresionante; habrá nuevos finales y comienzos, experiencias y momentos únicos iguales o superiores a los de este 2015, y sé a ciencia cierta que voy a estar con personas que me van a hacer sentir querida, y sobretodo muy feliz. Hablo de esos amigos, de ese novio, de esa familia tan genial que tengo. 

Por eso me gustaría mirar atrás y quedarme de este año sólo solo con los buenos ratos. Sólo esos. Me siento bien por ir paso a paso encontrándome, conociéndome, sabiendo quien soy yo, y en este camino que recorro hay quien me ha ayudado de una manera crucial.  

Gracias por ayudarme otro año más a saber quien soy, y sobre todo a hacerme así de feliz, que al fin y al cabo es el objetivo que todos tenemos desde un principio. 

Esta nochebrindaré por todos ellos, por los que se lo merecen; los que están, y los que llegarán.  Por un 2016 lleno de buenos ratos a compartir con vosotros, feliz año. 💙

domingo, 18 de octubre de 2015

❄️

Y me despertaré otro lunes. 
Con frío, y sin ti
Ambos a veces sinónimos.

Porque no hay nada que me de más calor que verte dormido al otro lado de la cama. 

lunes, 10 de agosto de 2015

hacia adelante

A veces, simplemente todo cambia. Si, no soy ni por asomo la primera que llega a esta conclusión, pero es cierto. Cuando las cosas cambian lo hacen sin que nos lo esperemos, sin que estemos preparados para ello; (Si es que hay alguna manera de estarlo). Simplemente el cambio ocurre, y ya está.

Cuando esto pasa, siempre nos centramos en mirar qué ha cambiado y qué es lo que lo ha producido. Y esto lo hacemos todos. Algunos cambios simplemente son temporales, otros son para siempre, y los que no sabes qué duración tendrán, esos son los peores...

Pero debo señalar que a pesar de que las cosas cambien, por mucho que así nos lo parezca, siempre hay algo que es incambiable, irremplazable; que siempre sigue ahí. Ya sea un lugar, un aroma, o una persona.
Porque al fin y al cabo hay cosas que no cambian.

Y por esas cosas, por muy pequeñas que sean, son por las que debemos seguir.

martes, 28 de julio de 2015

domingo, 7 de junio de 2015

Al respirar

Propongo ser quien ponga el aire
que al inhalar me traiga el mundo de esta parte

Y al respirar.. Tan fuerte que se rompa el aire
aunque esta vez si no respiro es por no ahogarme...


Intenta no respirar...

lunes, 9 de marzo de 2015

Ni días ni horas.

Momentos

Pero miradlo, tan lúcido, tan fantástico a su modo. Que sonrie y es como si detuviese todo. La rutina, el dia a dia. Parece que el mundo gira más lento. Y tengo ganas de comérmelo, de practicar el más puro canibalismo con su cuerpo. A besos, con lengua. Y tengo ganas de congelar todos esos momentos que pasamos juntos; esos momentos tan distraídos, tan improvisados, tan sin saber por qué. Momentos impregnados de esa magia natural de las cosas que no se repiten, de esos momentos únicos que no vuelven.  
De esas noches que simplemente se escribe lo que apetece decir.