Ojalá el tiempo que pasamos esperando que pase algo que queremos que pase se invirtiese en nosotros mismos y nos dejásemos de tanta tontería.
Supongo que nos pasa a todos. Somos imbéciles, idiotas, tan simples que, el tener en mente algo que nunca nos va a suceder o, que va a tardar en pasar un tiempo, -tiempo que podríamos usar en algo que merezca la pena- nos mantiene ocupados y entretenidos, todo el tiempo que queramos estar dentro de la burbuja.
Triste, ¿No?. Sabemos que lo es.
Nos avergonzamos de ello; ¿Por qué? Porque somos conscientes y no hacemos nada. Sólo esperar, esperar, y... esperar. A que algo pase o a dejar que pase por delante de nosotros y sigamos sin hacer nada.
Quizá por eso nos cueste tanto admitir que todos desperdiciamos parte de nuestra vida en optimistas ilusiones.
Tal vez sea necesario este tiempo de espera, para entender nuestros días.
Esperaré a comprobarlo, no pierdo nada más que el tiempo.